martes, 3 de marzo de 2026

Redes sociales y salud mental


 

Quiero iniciar esta entrada aclarando que, desde mi perspectiva, las redes sociales pueden constituir una herramienta que aporta de manera positiva a nuestra salud mental. Para que lo anterior se cumpla, la clave está en que las redes sociales de tu preferencia sean "un medio para" y no un fin en sí mismas. 


Las redes sociales pueden mejorar tu salud mental cuando:


1) Las utilizas de manera consiente y/o con objetivos claros.

2) Sirven como un medio de conexión y coordinación con otras personas que facilita los encuentros presenciales.

3) Te dan acceso a información constructiva para tu bienestar personal.

4) Te permiten difundir proyectos, eventos actividades, negocios e iniciativas personales.

5) Son un espacio de expresión y diversión, pero no sientes ansiedad por revisarlas de manera compulsiva.

6) No interfieren con el adecuado desarrollo de tus actividades cotidianas.

7) Puedes pasar un día o más sin revisarlas sin problema.

Durante los últimos años he ido ajustando la forma en la que utilizo las redes sociales, no desde la prohibición o el rechazo, sino desde el criterio.


Facebook: Tengo la política de aceptar prácticamente a cualquier persona en Facebook, aunque no la conozca, pero a cambio solo comparto información general sobre actividades, eventos, negocios, siendo principalmente un espacio netamente publicitario. Si tus redes son publicas, sugiero no subir información muy personal o sensible.

Instagram: Utilizo Instagram como un espacio mas intimo en el cual puedo interactuar con amigos y personas de mas confianza. Esta red la tengo en modo privado y nunca supero los 100 amigos (¿Cómo podrías dedicar tiempo e interactuar con regularidad con 5000 o mas personas?).

A pesar de mi valoración por Instagram, este verano realiza el experimento de desactivarlo durante el febrero del 2026. Durante algunos días tuve el deseo de reactivarlo, pero continúe perseverante y logré:

-Contar con más tiempo y energía para cumplir objetivos laborales. 

-Dedicar las tiempo a la lectura. 

-Aumentar mis horas de practica deportiva. 

-Salir más al aire libre. 

Al tener la red cerrada deje de "documentar" mis experiencias y pude vivirlas con mayor conciencia del momento presente. De esta forma este ejercicio me dio tranquilidad y cuando reactive la cuenta pude hacerlo por decisión propia y no desde la ansiedad.

Tiktok: Cuando conocí esta red social me pareció muy interesante y divertida, pero opte por eliminarla al poco tiempo. No pongo en duda de que debe tener contenido constructivo, que puede ser de gran utilidad, pero todo ese bombardeo de videos virales, bailes en tendencia, canciones pegajosas etc, me dieron la sensación de que si mantenía esa cuenta, perdería mucho tiempo y caería con facilidad en el consumo de contenido superfluo.

Whatsapp: Quizás no sea una red social propiamente tal, pero comparte la característica de conectarte con otras personas de manera instantánea. Esto puede tener grandes beneficios personales y laborales, pero también puede generar un desgaste, interfiriendo con interacciones "reales" o con tu espacio de descanso.

Mi sugerencia: 

-Dentro de lo posible tener un numero para temas laborales, del cual puedas desconectarte en alguno momento determinado del día y que por ejemplo, ya no contestes después de las 19:00 pm.

-Mantener otro numero para tu familia y personas más cercanas, a quienes eventualmente podrías dedicarles de tu tiempo de manera mas directa independientemente del día u horario.


Más que utilizar una red social o no, lo importante es como la usas

Lo mencionado en este post es lo que a mi me ha funcionado, tu puedes encontrar tu propia formula. Si estas utilizando las redes sociales de manera adecuada, el indicador de esto será tu sensación tranquilidad.

Otras consideraciones que puedo sugerir:

-No subir grandes cantidades de información personal a diario.
-No publicar donde te encuentras físicamente de manera habitual.
-No publicar sobre ideas de proyectos que aun se encuentran solo en fase teórica.
-No comentar en redes sociales sobre tus ingresos o si has recibido alguna suma importante de dinero.
-En lo posible limitar el compartir fotografías de niños y niñas, sobre todo en contextos íntimos.
-No subir cualquier contenido que sea sensible para ti, y sobre el cual no quiera recibir opiniones o juicios de otras personas.


Las redes sociales no deberían gobernar tu vida, tu atención ni tu estado emocional. La clave no está en aplicación, está en tu carácter.


Saludos y no abandones la búsqueda.


Redes sociales y salud mental

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