En esta entrada escribiré desde mi experiencia y los patrones que he podido observar en relación a la temática.
En mi vida, muchas veces escuché frases como:
-El dinero no es importante.
-El dinero es la raíz de todos mal.
-El vil dinero.
-El dinero te vuelve avaro.
-El dinero no da la felicidad.
El mensaje en común era uno: El dinero es algo malo.
Pero aun así, todo el tiempo el entorno quiere quedarse con tu dinero
Desde que sales de la puerta de tu casa (incluso si no sales), recibirás diferentes ataques para que entregues tu dinero, hasta que no te quede nada:
-Recibirás mensajes publicitarios físicos y digitales para motivarte a comprar cosas que no necesitas.
-Habrán vendedores (no todos) que buscaran que compres lo más costoso, no lo que realmente necesitas.
-Recaudadores de fundaciones apelarán a tu sensibilidad para que hagas un aporte mensual a su causa.
-Te llegarán mensajes para que te suscribas a todo tipo de servicios o plataformas de pago.
-Los bancos te instaran a que solicites productos financieros como créditos de consumo o avances en efectivo, los cuales querrán que pagues en el mayor numero de cuotas posibles para aumentar los intereses.
-Las grandes empresas buscaran que les pagues con crédito, para poder quedarse con tus ingresos futuros.
-Las personas que piden limosna también querrán su parte de lo que ganas.
-El estado hará crecer sus arcas mediante el cobro de impuestos o de las multas por infracciones que puedas cometer.
-En algún espacio publico, alguien ofrecerá leer tu suerte, te pedirá una suma de dinero para contrarrestar un "mal" que un tercero esta planeando hacerte.
-Si terminas en la cárcel por algún motivo, las instituciones querrán que pagues una fianza para que puedas salir en libertad ( si, no es muy diferente a jugar Monopoly).
-Algún charlatan o estafador inventará un engaño para que le des tu dinero.
-Recibirás una llamada, en la cual te dirán que un familiar tuyo sufrió un accidente y para poder ayudarlo debes transferir un monto X a una cuenta X con suma urgencia.
-Recibirás un mail en el cual dirán que un alma caritativa quiere compartir contigo la mitad de una gran fortuna que recibió gracias a una herencia, pero para poder entregarte tu parte, primero debes transferir mil dólares para financiar el papeleo.
-Te llamarán o enviarán un link para que des tus datos y claves bancarias, ya sabes lo que pasará si los entregas.
-Un "amigo" te convencerá para que inviertas en una estafa piramidal y un día de pronto, todo se esfumo y perdiste tu dinero.
-Los casinos te dirán que puedes ganar una fortuna mediante el juego y las apuestas, pero quien tiene la mayor cantidad probabilidades de ganar es el casino, no tú.
-Familiares o amigos te pedirán dinero prestado apelando a tu buena voluntad, dinero que quizás nunca te devolverán.
-La institución religiosa a la que perteneces pedirá donativos, no esperes sus representantes te frenen si realizas donativos de montos elevados.
-Incluso simplemente un delincuente puede robar tu dinero.
No pido que me creas, haz tú mismo el ejercicio, da una vuelta por la zona centro de la ciudad capital de tu región y me cuentas si algo de lo que describí anteriormente sucede o no.
Quiero recalcar que no digo que debes ser tacaño y no gastar nunca. Puedes perfectamente donar mensualmente a una institución de beneficencia, por ejemplo, el problema surge cuando no sabes decir que no y apoyas a cinco instituciones, afectando tu economía personal. Recuerda que quien te pide aportes normalmente recibe una comisión por captar nuevos socios (no lo hacen solo por su buen corazón, aunque lo quieran hacer parecer así).
Recuerda que solo tú puedes cuidar tu dinero que tanto esfuerzo te cuesta ganar (el sistema no tendrá piedad). Ese dinero debe ser utilizado para mejorar tu propia calidad de vida en primer lugar.
No se trata de proteger tu dinero solo por acumular, lo que se protege es:
-Tu tranquilidad mental: El saber que puedes cumplir con tus obligaciones financieras y que no serás engañado o utilizado por terceros que quieren apropiarse de tus recursos tan fácilmente. El dinero mal gestionado se transforma en ansiedad.
-Por supuesto que existen personas que no están interesadas en tu dinero, pero en esta publicación me refiero al 99% de los casos, no al 1% que es la excepción.
-Tip adicional: Dentro de lo posible no permitas que las demás personas sepan cuanto ganas y menos que se enteren si recibes un monto elevado en un momento específico. La mayoría no solo se alegrara por ti, si no que también querrá obtener algún beneficio o te empezaran a dar "consejos" de inversiones sin base.
Recuerda el dicho popular: "Un tonto y su dinero pronto se separan".
Saludos y no abandones la búsqueda.


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