Recuerdo que algunas veces en mi vida tuve un sueño recurrente: Soñaba que se me caían los dientes sin sangrado de manera espontánea, sintiéndome muy preocupado por la situación, viéndose mi seguridad notablemente afectada. En lo personal, no le otorgo a este tipo de sueños significados esotéricos o premonitorios, pero sí considero que manifiestan información del subconsciente, en este caso, la dentadura tiene mucho que ver con cómo te presentas a los demás, se vincula fuertemente con la autoestima y por lo tanto, su correcto cuidado tiene una clara relación con el bienestar mental.
Me imagino que deben existir personas que van relajadas a recibir atención odontológica, pero al menos yo, no estoy dentro de ellas. El problema surge cuando postergamos o evadimos nuestros controles, lo cual no solo afecta la salud de los dientes, si no también nuestro estado de animo y tu autoconfianza al tener que realizar tus actividades cotidianas con una dentadura deteriorada.
En mi caso hace poco tuve que buscar a un nuevo profesional para realizar mis controles dentales y me surgió el interés de buscar a alguien con un enfoque holístico o integrativo, es decir alguien que no solo considere tu salud bucal, si no también aspectos como el estrés y la salud emocional del paciente.
Sesión de evaluación y limpieza completa con una Odontóloga Integrativa
Más que relatar toda la sesión haré un listado de los aspectos positivos de este tipo de enfoque y lo que me hizo sentir comodidad durante el tratamiento:
1) La profesional consultó sobre mi situación de salud en general, antes de iniciar el proceso diagnóstico propiamente tal.
2) Comprendido rápidamente mi incomodidad asociada a los tratamientos dentales, sobre todo al tener que cambiar de odontólogo.
3) Antes de iniciar la revisión y posterior limpieza, me dio la posibilidad de elegir entre dos aceites de aroma terapia que inducen a la relajación.
4) Me paso unas gafas para disminuir la molestia que provoca la lampara de la camilla dental.
5) Me entregaron una pelota antiestrés para tener en la mano durante el tratamiento.
6) Dejo la posibilidad de pausar el procedimiento si en algunos momentos sentía mucha incomodidad.
7) Cada cierto tiempo me preguntaba como me sentía y me recordaba mantener la respiración consciente.
8) Hizo algunas pausas de algunos segundos para que pudiera descansar la mandíbula.
Cuando la confianza también forma parte del tratamiento
No se trata solo de hacer ajustes durante la atención odontológica. En mi caso lo que generó un mayor bienestar y deseo de continuar con revisiones periódicas con mayor confianza, fue la sensación de que quien te esta tratando te comprende y te permite expresar lo que sientes. Paradójicamente, cuando sientes la libertad de expresarte, cualquier incomodad física y/o psicológica disminuye o desaparece.
Si conoces a alguien que no va al dentista por miedo, cuenta sobre este tipo de profesionales, su salud en general lo agradecerá.
Saludos y no abandones la búsqueda
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